Defensa de la vida

El principio del fin del aborto

Terminar con los abortos voluntarios es sin duda un propósito noble, y señalar que estamos en el principio del fin del aborto es el subtítulo las campañas “40 días por la vida”, ampliamente extendidas por todo el mundo (40 Days for Life). Promueven sensibilización, ayunos y oración para este propósito y ofrecen abundante información y materiales sobre la realidad del aborto.  También se desarrollan vigilias de oración pacífica ante las principales clínicas dónde se practican abortos. Esta práctica es considerada por los organizadores como la forma óptima de visibilizar el problema del aborto y ofrecer el testimonio público de la fe y valentía como reparación, alternativa y remedio. No tratan de intimidar a nadie sino de poner de manifiesto la conciencia del derecho universal a la vida humana.

Estas campañas son un recordatorio de la muerte de millones de personas inocentes antes de nacer en todo el mundo; en España, más al menos, 106.172 abortos en su modalidad quirúrgica (según datos del Ministerio de Sanidad), a los que se deben sumar una cifra no cuantificada de abortos químicos o farmacológicos.

Salen al frente también del lenguaje eufemístico y las narrativas que pretenden esconder la realidad de matar a un ser humano en las primeras fases de su desarrollo. Se habla así de “interrupción voluntaria del embarazo”, “derechos reproductivos” y “salud reproductiva”. El aborto se hace pasar por su derecho insistiendo en los “derechos de las mujeres”, olvidando que todo derecho exige un soporte ético que lo avale -un título de derecho- y aquí no hay otro que la invocación a la libertad de decidir como si la libertad fuera un absoluto y permitiera matar.

Se invoca también la libertad sobre el propio cuerpo, con la famosa expresión «mi cuerpo, mi decisión» negando la realidad biológica de que desde la concepción existe un individuo humano distinto de sus progenitores que solo necesita alimentación y protección para crecer y llegar a ver la luz del día.

En el fondo, como explica la web de 40 días por la vida, la justificación más frecuente del aborto, consiste en deshumanizarlo o quitar la dignidad, derechos y personalidad del no nacido. “Darle vueltas al concepto de persona humana hasta hallar una excusa lo suficientemente biensonante para que las conciencias soporten y poco a poco acepten la supresión de esa vida. La nueva vida se convierte para quien ha caído en el egoísmo, en enemiga de su comodidad y de su independencia”.

Una campaña recién anunciada tendrá lugar durante la próxima Cuaresma, entre el 18 de febrero al 29 de marzo y los organizadores ha anunciado diversas acciones en diversas ciudades de España, también en Barcelona, convocando vigilias de oración ante tres abortorios de la ciudad, entre otras actividades.