El pasado 25 de febrero, el director de la oficina de prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, anunciaba que el Santo Padre, León XIV había aceptado la invitación recibida de visitar España del 6 al 12 de junio de 2026 y, concretamente, Barcelona, en el marco de la conmemoración del centenario de la muerte de Antonio Gaudí, el junio de 2026.
La comisión organizadora de la visita del papa León XIV en Barcelona está integrada por un equipo central de quince de personas y varias subsecciones operativas. El obispo auxiliar de Barcelona, Mons. David Abadías es el presidente de la comisión y el P. Enric Puig, SJ, el encargado de coordinar las actividades. Esteve Camps, presidente delegado de la Junta Constructora de la Sagrada Familia es el subcoordinador de la comisión. Estas tres personas, en una comparecencia púbica de día 26 de febrero, dieron algunos detalles de los actos del Papa León en Barcelona.
En su intervención Mons. David Abadías, expresó la alegría por el anuncio oficial, a la que se sumó el P. Puig. «Ahora ya podemos hablar con certeza de aquello que todos deseábamos», señaló el prelado. Explicó que, a pesar de que hasta ahora se trabajaba con discreción, la preparación hace meses que está en marcha y que, a pesar de que el día 10 de junio se perfila como fecha central, todavía restan para confirmar los días exactos de la estancia del Santo Padre en Barcelona y el detalle definitivo de los actos. «Ya se ha enviado a la Santa Sede una propuesta de agenda que ahora ellos tienen que aprobar», ha detallado.
Esteve Camps dio los detalles en cuanto a los actos a la Sagrada Familia, avanzando que el día 10 de junio está prevista una ofrenda a la tumba de Gaudí, la posible bendición de la torre de Jesucristo y una misa a la basílica. Camps también valoró muy positivamente la visita y recordó el impacto internacional que tuvo la visita de Benedicto XVI en 2010 para la dedicación de la basílica.
El arzobispo de Barcelona, Cardenal Juan Josep Omella, ha enviado un mensaje que reproducimos a continuación:
El papa León XIV, si Dios quiere, estará en Barcelona bien pronto. Sí, hemos recibido esta noticia con mucha alegría. El papa León XIV nos acompañará y bendecirá la cruz de Jesucristo de la Sagrada Familia en una fecha histórica, hará ciento años justos del traspaso del venerable Antonio Gaudí.
Será una dicha indescriptible para todos nosotros recibirlo y que nos confirme en la fe. En los últimos cincuenta años también hemos tenido el honor de contar con la presencia del papa san Juan Pablo II (1982) y del papa Benedicto XVI (2010).
El próximo 10 de junio de 2026 será una fecha que recordaremos. El año pasado, pocos días antes de morir, el papa Francisco declaró venerable el arquitecto de Dios y gran artífice del impresionante templo expiatorio de la Sagrada Familia.
La cruz de Jesucristo que bendecirá el papa León simboliza la luz verdadera que guía el mundo y que nos anuncia una esperanza cierta. Así nos lo prometió Jesús: «he venido para que las ovejas tengan vida, y tengan a desdecir» (Jn 10,10). Dios es un Dios de vivos y no de muertes, que nos grita a convertirnos y a tener una vida llena.
En la cruz vemos como todo el dolor de la historia se transforma en esperanza, porque todo un Dios se ha querido hacer carne y habitar entre nosotros. La pasión de Cristo no ha sido va; con ella, nuestros sufrimientos y pérdidas cobran un sentido nuevo: el pecado y la muerte no tienen la última palabra.
Jesús es el Señor de la historia y, por eso, su cruz corona la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia. Cuando la contemplamos, podemos recordar que hay que mirar más allá cuando las circunstancias nos abruman y que solo el amor de un Dios infinito, que ha dado la vida por nosotros, nos puede liberar de nuestra condición frágil.
En este contexto de celebración, que nos acompañe nuestro padre en la fe, el papa León XIV, en una fecha tan especial, es un honor y una alegría inmensa. Bajo esta gran cruz de Jesucristo hay un pueblo que anda con sus cruces. Sí, hay muchas personas cerca nuestro que sufren porque viven con enfermedades, con pobreza, con soledad, sin trabajo, sin vivienda, sin rumbo. A pesar de todas las dificultades, Dios no nos abandona nunca.
Queridos hermanos y hermanas, recibimos con profunda alegría el papa León. Rogamos por él, por la Iglesia universal. Que esta visita nos estimule para continuar anunciando el Evangelio con ilusión. No nos olvidamos de los que sufren, seamos una caricia de Dios para los más vulnerables. Salimos al mundo para anunciar que Jesús es con nosotros. Él es la fuente de nuestra fuerza más grande, que es el amor, un amor que vence el miedo. Él nos estima como nadie nos ha estimado. Si Antonio Gaudí soñó la Sagrada Familia y varias generaciones han continuado su obra es por amor a Dios. Es por pura gracia de Dios, con la intercesión de Santa Maria y Sant Josep. Gracias, papa León, para acoger nuestra invitación.
Nos unimos de todo corazón.